Una publicidad como esta, mínimo te hace hablar un rato sobre la curiosa idea de poner a una señora en la curva de una pajita imitando a una postura de dicho arte.
Con eso ya tienes conseguido el efecto llamada.

Una publicidad como esta, mínimo te hace hablar un rato sobre la curiosa idea de poner a una señora en la curva de una pajita imitando a una postura de dicho arte.
Con eso ya tienes conseguido el efecto llamada.
